Colombia sangra con el derrame de La Lizama – Santander

La Cumbre Agraria, Campesina, Étnica y Popular expresa rechazo y preocupación frente a la impotencia de las instituciones, autoridades y empresa para atender el derrame del pozo Lizama 158 en Barrancabermeja. Teniendo conocimiento de las fallas, no fueron atendidas, sometiendo a la población afectada ya por Hidrosogamoso y el desarrollo petróleo de varias décadas, a pasivos ambientales, sociales y económicos que pueden perdurar por varias décadas.

Fotos Diario La Opinión

Por años las comunidades afectadas por proyectos mineroenérgeticos han manifestado su preocupación frente a los riesgos e impactos que pueden generar sobre el ambiente y las comunidades locales teniendo como respuesta el silencio de empresas y la represión de la fuerza pública; algunos líderes y lideresas han sido asesinados y/o amenazados al ser portavoz de las injusticias ambientales y sociales.

El desastre nacional ocasionado por la ruptura del pozo de petróleo la LIZAMA 158 en el Magdalena Medio colombiano da cuenta de la veracidad y la necesidad de atender las demandas y preocupaciones de las comunidades. La negligencia con que ha actuado la empresa ECOPETROL y sus contratistas que a pesar de tener con antelación evidencias y conocimiento de las fallas técnicas del pozo, optaron por esperar a que se generara el desastre social y ambiental que condena por décadas a las comunidades afectadas al hambre, la pobreza y enfermedades. Esta situación tiende a agravarse luego de que después de 20 días de derrames continuos sobre las fuentes de agua local y emisión de químicos volátiles, no haya habido una acción que detenga el desastre poniendo en duda la eficacia de la actuación de la Agencia Nacional de Hidrocarburos y la Autoridad Nacional de Licencia Ambientales.

Estos impactos se acumulan a los efectos negativos que han traído consigo la construcción de la represa Hidrosogamoso, la ampliación de la ruta del Sol, la ampliación del monocultivo de palma aceitera y la gran minería puesto que se desarrollan en la misma región y generan afectación a la misma cuenca del Río Sogamoso y Río Magdalena.

  1. Hacemos un llamado por tanto al Gobierno Nacional y autoridades competentes para:
  2. Declarar emergencia social y ambiental la zona brindando todas las garantías para el goce de derechos humanos en la zona hasta durante todo el período que dure la afectación.
  3. Suspender todas las actividades de exploración con Fracking en la zona dado que una de las hipótesis es que el derrame se haya producido por efecto de las explotaciones piloto con el uso de esa técnica en áreas cercanas.Atender la exigencias formuladas por la de la CACEP desde el año 2013, entre ellos generar espacios para dialogar y reflexionar sobre la política minero energética Colombiana con las comunidades para construir propuestas participativas hacia la transformación de la política pública y el modelo energético colombiano haciéndose necesario el respeto a la Consulta Previa Libre e Informada a pueblos indígenas y afrodescendientes así como las decisiones de las consultas populares.
  4. La CACEP también hace un llamado a la procuraduría y contraloría general de la nación y demás entes de control y de justicia para actuar con celeridad y sancionar a todos los que tengan responsabilidad.
  5. Frente al silencio y la negligencia de las instituciones directamente responsables del control y seguimiento exigimos sea removido de su cargo el Ministro de Minas y Energía, el Ministro de Ambiente y la Directora de Licencias Ambientales – ANLA.

El respeto la vida, el ambiente sano y la garantía de derechos de todos los ciudadanos así como la protección de la madre tierra como garantía para la pervivencia deben ser prioritarios a los proyectos energéticos para los cuales es existen alternativas.

Nos solidarizamos con las comunidades afectadas por la filtración de crudos de la fortuna y comunidades aledañas del Magdalena medio y nos declaramos también afectados por esta hecatombe social y ambiental.