Magdalena Medio: Declaración Pre-Cumbre Regional

La historia de nuestro país, con 50 años de guerra con un conflicto social y político, cientos de miles de víctimas, desplazados, país gobernado por élites que han recibido la conducción de los países desarrollados y que nos han impulsado siempre a que nos acerquemos a su desarrollo y para eso han diseñado toda una estrategia de subordinación con el bloque de países que ellos han denominado subdesarrollados o del Tercer Mundo.

En consecuencia se inventaron una categoría para desaparecer nuestras formas culturales, de producción, medicinal, alimenticia, espiritual, simbólica, tradiciones y costumbres que evolucionaron milenariamente. Para convertirnos en consumidores de sus mercancías y adoctrinándonos en su modelo económico que hoy tiene en peligro a la propia especie humana.

Hoy Colombia, un país de 45 millones de habitantes donde 15 millones viven en las zonas agrarias, con 4,5 millones de desplazados en las periferias de los centros urbanos. Ahora según el DANE con una pobreza nacional de 32.2%, en las cabeceras urbanas del 28% y en lo rural del 46% para el 2013. Esto se ve reflejado en una crisis agraria por la firma de 17 tratados de libre comercio, que han puesto nuestra producción agropecuaria en competencia con las multinacionales de alimentos y las potencias del mundo, quienes tienen garantías para la producción como lo son desarrollo científico, técnico y tecnológico, subsidios a su producción interna y garantías de comercialización.

En consecuencia el estado colombiano ha abierto las fronteras al libre mercado, que no es tan libre, pues nuestra producción no está cubierta por garantías ya que el estado colombiano no apoya a la investigación, desarrollo técnico, tecnológico, como tampoco transferencia de tecnología y mucho menos subsidios a la economía campesina, ocasionando poco a poco la desaparición del campesinado, indígenas y negritudes de Colombia y la aparición de trabajadores agrarios.

Por tanto nuestra producción agropecuaria no es competente en el supuesto libre mercado y tiende cada vez más a la crisis sin retorno, consolidando un modelo económico neoliberal, profundizando la pobreza en todos los sectores generalizadamente.

La opción que plantea el Gobierno es la reducción del estado, la privatización de las empresas y los servicios públicos, para entregarlas a los monopolios y que estos continúen acumulando la riqueza en los centros del poder, a través de las locomotoras de la devastación como la minera. En consecuencia generando devastación social, cambio climático y destruyendo la biodiversidad de nuestro planeta. Por consiguiente este contexto genera una resistencia al modelo a la destrucción y en cambio está por la vida, por la transformación del futuro del nuestras generaciones.

Sumado a esto el pueblo colombiano hoy avanza ante la unidad anhelada del movimiento agrario. En ese sentido el año 2014 lo podemos caracterizar como el año de la unidad agraria, campesina, étnica y popular, donde adelantamos los esfuerzos en la concreción de tan anhelado sueño. Hoy el pueblo colombiano tiene sed de ese mensaje de unidad, para salir a las calles a recoger e impulsar esas explosiones populares que se adelantan en toda la geografía nacional. En ese sentido hoy estamos reunidos aquí en la ciudad de Barrancabermeja adelantando las acciones ante semejante reto.

Hoy en Colombia se están adelantando 26 precumbres departamentales, que nos deben llevar a la Cumbre Nacional, Agraria, Campesina, Étnica y Popular, para dar el salto cualitativo merecido, para enfrentar el régimen caracterizado por excluyente, marginador, autoritario y victimario del movimiento social y político que se opone a sus políticas. No es poca cosa la tamaña tarea del pueblo del Magdalena Medio dar su contribución al país, en ese construir en la diferencia en medio de la pluralidad y la diversidad política e ideológica. Por tanto es más lo que nos une que lo que nos diferencia. Sin embargo debemos hacer votos de humildad para avanzar en ese construcción.

Por último la precumbre hace un llamado al pueblo del Magdalena Medio y de Colombia para respaldar los diálogos entre el gobierno y las guerrillas de las FARC-EP y el ELN. Porque el año 2014 también debe ser el año de la paz, de la reconciliación entre todos los colombianos. Como también es el año de la movilización. Por tanto la Cumbre Nacional Agraria Campesina Étnica y Popular nos dotará de un mandato, un pliego y una agenda movilizadora de aquí en adelante, como instrumento de unidad y lucha del pueblo colombiano.

¡Viva la Cumbre Nacional Agraria Campesina Étnica y Popular!
¡Viva la unidad del pueblo colombiano!